He de decir que, mientras daba un repaso a mi blog, me he dado cuenta de lo pesada que estoy con observar a la gente, con lo que somos o dejamos de ser y tenemos que hacer. Me repito un poco bastante. Pero esta ya creo que será de las últimas entradas de este tipo (¿te lo crees?:D )
Ni es justo que tampoco conozcan su verdadera persona, porque creo que lo bonito está en aquello que nos hace únicos a cada uno de nosotros,y no una repetición.
Evidentemente, al estar siempre evolucionando como personas, las cosas pueden y/o tienen que variar. Pero no hace falta tirar el edificio entero porque el último piso tenga goteras.
Creo en las personas que tienen dos personalidades, pero solo en aquellos que tienen la virtud de tener dos personalidades en una, y única.